
El hummus de garbanzos es una crema para untar que tiene su origen en oriente medio. En árabe, hummus significa simplemente garbanzo, aunque en su forma más completa el plato se denomina como Hummus bi tahina, que en árabe significa garbanzos y pasta de sésamo (tahini). En este post entrego la receta de esta pasta de garbanzo.
Esta preparación es vegana por naturaleza y tiene un excelente valor nutricional, no solo por su ingrediente principal que es una menestra, sino también por otro componente importante que es el tahini, hecho a base de ajonjolí tostado, así como del aceite de oliva que le aporta grasa buena.
El hummus de garbanzos es un excelente acompañante del pan, no sólo el pita, con el que combina de maravilla sino también con cualquier pan, lo que lo convierte en un reemplazo digno de la mantequilla para el desayuno, snack, lonche o merienda de la noche.

Para preparar el hummus se necesita una licuadora o procesador. Aunque es más práctico hacerlo con este último, también se puede lograr en una licuadora. A continuación la receta:
Receta de hummus de garbanos
Hummus de garbanzos
Pasta hecha de garbanzo, muy tradicional en oriente medio. Es vegana por naturaleza y es un excelente acompañante del pan, especialmente si es pita. También es una buena opción como dip.
- 2 tazas de garbanzo cocido. (Escurrida el agua, reserva una parte. Puedes usar de lata pero debes fijarte en el contenido de sal al momento de sazonar. Una mejor opción es prepararlo en casa ya que estará libre de aditivos y conservantes.)
- 1 cucharada de tahini. (La cantidad puede variar de acuerdo a tu gusto y al producto utilizado, ya que puede tener un sabor más o menos fuerte.)
- 2 dientes de ajo asado. (En mi experiencia el ajo crudo le da un sabor fuerte al resultado final. Lo que yo hago es poner los dientes de ajo en una sartén a fuego medio durante unos 5 a 10 minutos moviendo de vez en cuando para que no se queme; si me sobra los guardo en el refrigerador en un pomo para otras preparaciones, dura bastante.)
- 1 cucharada de jugo de limón.
- Sal al gusto. (Como referencia una cucharadita puede ser suficiente para esta cantidad.)
- 1 Pizca de comino molido. (La punta de una cucharadita puede ser suficiente para que se sienta su presencia pero que no invada.)
- 3 cucharadas de aceite de oliva. (Si es un aceite fuerte puedes ponerle solo dos, pero es una cuestión de gusto personal.)
- 3 cucharadas del agua de la cocción del garbanzo. (O de la lata.)
- 1 pizca de páprika (para la decoración.)
Procesa todos los ingredientes en un procesador o licuadora, hasta que tenga una consistencia cremosa. En caso de que estuviera muy espesa la mezcla, agrégale más agua de la cocción o aceite de oliva (dependiendo del gusto), por cucharadas, para evitar que se ponga muy aguada.
Prueba el punto de sal y corrige, en caso de ser necesario.
Utiliza el páprika para decorar el tazón donde lo sirvas. También puedes ponerle un chorro de aceite de oliva.
- Para cocinar el garbanzo, debes dejarlo remojando varias horas o durante la noche. Hiérvelo con un par de hojas de laurel, un trozo de cebolla y un diente de ajo, hasta que esté tierno. Déjalo enfriar y reserva el agua de la cocción, que la necesitarás al momento de procesar.
- El tahini lo puedes comprar en tiendas de productos orientales o saludables, aunque también lo puedes preparar en casa, a partir de granos de ajonjolí tostados, en un procesador.
Muy detallado cada paso. Justo lo que necesito como principiante en la cocina. Gracias